Lo que te come los días (y que puedes delegar)
- Los emails repetitivos: clasificar, responder lo mismo, hacer seguimiento.
- Los recordatorios y seguimientos que caen en el olvido en cuanto la semana se acelera.
- La vigilancia: leer diez fuentes al día para no perderte nada importante.
- Las notas dispersas que nunca vuelves a leer.
- Las búsquedas comparativas (precios, opciones, opiniones) que se comen tus tardes.